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Encontró a San Cristóbal de Las Casas en medio de profundas transformaciones sociales, culturales, económicas y urbanas. Aunque la ciudad perdió oficialmente su condición de capital política de Chiapas en 1892,

Encontró a San Cristóbal de Las Casas en medio de profundas transformaciones sociales, culturales, económicas y urbanas. Aunque la ciudad perdió oficialmente su condición de capital política de Chiapas en 1892,

San Cristóbal de Las Casas comenzó a vivir uno de los procesos de crecimiento urbano y demográfico más intensos de toda su historia contemporánea. En apenas unas décadas, la ciudad pasó de ser una pequeña urbe tradicional de los Altos de Chiapas.

durante el siglo XX El siglo XX comenzó en Chiapas en medio de una profunda crisis política y social. La pérdida de la capital de San Cristóbal de Las Casas en 1892 dejó una herida que no tardó en sentirse en la vida política del estado.

La consumación de la Independencia de México en 1821 transformó profundamente el destino político de Chiapas y de Ciudad Real, nombre que todavía conservaba entonces San Cristóbal de Las Casas.

La historia virreinal de San Cristóbal de Las Casas comenzó oficialmente el 31 de marzo de 1528, cuando el capitán español Diego de Mazariegos fundó la ciudad con el nombre de Villa Real de Chiapa, en el fértil valle de Jovel.

Entonces llegó la verdadera fundación. Un pequeño grupo de capitanes, soldados, aliados indígenas mexicas y tlaxcaltecas —junto con un escribano público— preparó oficialmente el nuevo asentamiento. Según las crónicas de Fray Antonio de Remesal.

Hablar de San Cristóbal de Las Casas es hablar de una ciudad construida sobre capas de memoria, conflicto, mestizaje y resistencia. Su historia no comienza con la llegada de los españoles, sino mucho antes, en el antiguo valle de Jovel,.

De Capital Histórica a Epicentro Multicultural. El inicio del siglo XXI encontró a San Cristóbal de Las Casas en medio de profundas transformaciones sociales, culturales, económicas y urbanas. Aunque la ciudad perdió oficialmente su condición de

Los descendientes de los que emigraron fundando Rincón Chamula —unas 1,200 almas que conservan sus costumbres ancestrales— siguen preguntando, cuando conversan con los de Chamula, si todavía están disgustados con ellos por lo que sucedió en aquellos tiempos de sangre.

cuando ya todo había terminado, los sacerdotes Feliciano J. Lazos y Manuel L. Solórzano enviaron una carta a los sublevados. La escribieron en español y en tsotzil. Decían cosas como estas: «Si se presentan dentro de ocho días el gobierno los perdona.

En noviembre de 1712, cuando ya se acercaba el fin, llegó a Ciudad Real don Toribio de Cosío, Presidente de la Real Audiencia de Guatemala, con ochocientos hombres bien pertrechados. El 19 de noviembre quemaron San Martín. Al día siguiente, a mil metros de Cancuc.